Entre dos mundos
Mini capítulo introductorio de Doce Viajes
Yoga-Nidra como estado de la consciencia está «entre dos mundos»: permanecer en vigilia y estar a la vez dormido.
Quizás se resumiría en esta frase: la sabiduría magistral de pasar de los ritmos acelerados a la calma silenciosa. Los mundos contrapuestos: el de ritmos frenéticos y el de quietud consciente.
ENTRE DOS MUNDOS
Por Ana Sesma Nuez
En el mundo de ritmos frenéticos* y formas impactantemente artificiales que nos hemos construido, lo orgánico, el tiempo cíclico, lo redondeado y suave, lo sutil, parecen haber dado paso a una profunda desconexión, líneas afiladamente rectas, aristas, asperezas y rapidez supersónica.
Desoímos las señales del cuerpo que desconocemos, los mensajes de las nubes, las estrellas y el viento. Y corremos a largas zancadas “como pollos sin cabeza”; extrañamente, lo que parece a todas luces sobrarnos es ésta.
Cabezas parlantes que no descansan ni aún en el sueño; en ocasiones, atronadoras. Emociones que nos aterran porque sólo las vivimos a esa “altura”, alejadas de lo corpóreo. Almas en pena, olvidadas y negadas. Desalmados y robotizados. Jugando a ser seres inmortales en esta dimensión, espeluznados por la sola idea de la muerte… eternos niños-grandes. Y tanta alienación, sufrimiento e insatisfacción que la vida se hace invivible y la calma se antoja una utopía.
¿Quiénes somos? ¿Quién soy? ¿Qué mueve la perfección celeste que ni siquiera vemos deslumbrados por tanta bombilla? ¿Qué es la consciencia? ¿Qué sentido tiene vivir? ¿Vivir malviviendo, viviendo a medias?
Regresar a las antiguas tradiciones de la contemplación honda y silenciosa, aproximarse a ellas se ha hecho imperiosamente urgente. Allá nos empujan tanta insatisfacción profunda, tanta enajenación dolorosa, tanta ignorancia metafísica que corroe las entrañas.
¿Quiénes somos? ¿Quién soy? ¿Qué es este misterio de la vida que la arrogancia mental pretende cuantificar y cifrar en forma de fórmulas imposibles?
Yoga-Nidra, como una de tantas vías de introspección, en una sencilla actitud de quietud y escucha, nos pone en contacto con las envolturas que somos, llevándonos con sabiduría magistral de los ritmos acelerados a la calma silenciosa. Sentimos, reconocemos, aligeramos y trascendemos capa a capa los ropajes que envuelven a la joya invisible, inasible, armoniosa.
En este camino, aprendemos la escucha atenta del lenguaje del cuerpo. Nos convertimos en la arena sobre la que las olas suaves del aire danzan en sus flujos y reflujos. Dejamos diluirse los pensamientos en ellas, como la acuarela se diluye en el agua. Descubrimos con curiosidad amable y lúdica los códigos de expresión de cada emoción y dejamos de temerlas: cómplices que vienen a traernos información valiosa. Imágenes de memorias cercanas y antiguas surgen y se desvanecen ante el ojo sabio que todo lo ve en el silencio que todo lo acoge.
Así, transitando una y otra vez estas rutas, nos descubrimos, nos aprendemos, nos reeducamos, aceptamos lo dual que se aúna como las dos caras de una moneda, inseparables. Y todo en un proceso paradójico en el que dormimos y despertamos, viajamos permaneciendo en total quietud, en el que palabras y silencio se entretejen.
Dormimos en sanador descanso que nos hace despertar de la pesadilla en que vivimos. Surcamos el Universo entero sin salir de casa y el silencio nos cala, mientras las palabras vuelan, pasan.
Dar el lugar sagrado al cuerpo, a la respiración, las emociones, las sensaciones… Dar el lugar sagrado a la quietud, a la mirada que se sorprende y se pregunta, a la armonía. Dar el lugar sagrado al Misterio sin nombre, saliendo del delirio** al que llamamos “vida”.
Y únicamente tienes que acostarte en la máxima comodidad y dejarte guiar por parajes tan cercanos, tan íntimos y tan sorprendentemente nuevos.
¡Bienvenid@ a tu hogar! ¡Bienvenid@ a ti! Ahora te has encontrado.
Estás list@ para desplegar todo lo mejor.
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* Frenético: viene del griego phrenetikos que significa “furioso, rabioso”. La raíz léxica phrenesis hace referencia a entrañas, alma, mente. (http://etimologias.dechile.net/)
**Delirio: creencia que se vive con una profunda convicción a pesar de que la evidencia demuestra lo contrario.
Fotografía cabecera: Randy Tarampi